Una persona de mucha confianza me explicó esta historia que ahora os relato:
"Estábamos de vacaciones en un apartamento de Peñíscola cuando una amiga se puso muy enferma. Llamamos a la ambulancia y ésta no venía. Como era una calle secundaria, decidí bajar para indicar el camino cuando llegara el médico. Pasaban los minutos y seguían sin llegar las asistencias, con lo que empezamos a ponernos nerviosos. Fue entonces cuando, desde abajo, miré al balcón del apartamento donde estábamos. Y lo ví allí. Era una figura, en la penumbra, que me estaba observando. Me acerqué y de golpe, en el balcón, apareció mi novia, en el mismo instante que desapareció la figura. Desde abajo, le pregunté cómo se encontraba nuestra amiga, y cuando me respondió volvió a dentro. Giré la cabeza y cuando volví a mirar al balcón, ya sin mi novia, la extraña figura volvió. Siempre que no estaba mi novia en el balcón, era la figura la que ocupaba el espacio.
Cuando todo pasó, vino la ambulancia y regresamos del hospital al apartamento, inspeccioné el balcón en busca de posibles objetos que pudieran hacer una sombra similar a la de una persona. Nada de nada. Entonces, ¿quién era ese extraño 'voyeur'?
Sin respuesta, no quise decir nada a nadie esa misma noche, que dormimos con la luz encendida (por prescripción mía). Ahora, con el paso del tiempo, se me ocurren algunas respuestas: un espíritu inquilino de la casa, un efecto de mi mente temerosa o... ¿la muerte? Sea lo que fuere, seguro que tenía que ver con la enfermedad de nuestra amiga y con el extraño apartamento, vacío en la mayor parte del año"
martes, 29 de mayo de 2007
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